En 2025, los legisladores de Texas aprobaron el programa Cuentas de Libertad Educativa de Texas, una iniciativa que por primera vez en el estado busca ofrecer a los padres más opciones educativas y apoyo económico para financiar la educación de sus hijos fuera del sistema tradicional de escuelas públicas.
El programa, impulsado por el gobernador Greg Abbott, tiene como objetivo principal permitir que las familias utilicen fondos estatales para cubrir gastos educativos como colegiaturas en escuelas privadas, educación en casa, tutorías especializadas y otros servicios aprobados.
“Hay varios propósitos de la elección escolar: uno es garantizar que todos los padres tengan la posibilidad de elegir la vía educativa que mejor se adapte a sus hijos. Esto también introduce competencia en la educación entre escuelas públicas, privadas, chárter y la educación en casa, y esa competencia dará como resultado una mejor educación”, señaló Abbott.
El programa Cuentas de Libertad Educativa comenzará ha operar durante el ciclo escolar 2026–2027 y contarán con una financiación inicial de mil millones de dólares, con la meta de beneficiar hasta 90 mil estudiantes en todo el estado.
El portal de solicitudes abrirá oficialmente el próximo 4 de febrero, y las familias interesadas tendrán hasta el 17 de marzo para aplicar al programa a través del sitio oficial educationfreedom.texas.gov.
Los montos de apoyo económico variarán según la situación del estudiante. Un alumno inscrito en una escuela privada podrá recibir 10 mil 474 dólares anuales. Los estudiantes con discapacidades y un plan de educación individualizado podrían recibir hasta 30 mil dólares al año, mientras que los estudiantes educados en casa podrán obtener hasta 2 mil dólares anuales.
Los fondos podrán utilizarse para cubrir gastos como matrícula, uniformes, libros, tutoría especializada, dispositivos electrónicos necesarios para el aprendizaje y transporte proporcionado por proveedores aprobados.
Para ser elegibles, los estudiantes deben ser ciudadanos estadounidenses o estar legalmente en el país, y el padre, madre o tutor legal debe ser residente del estado de Texas. Una vez aceptado, el estudiante podrá continuar recibiendo el beneficio año con año hasta graduarse de la preparatoria o mudarse a otro estado, siempre y cuando mantenga un buen estatus académico.
“El objetivo es claro: asegurar que Texas ocupe el primer lugar en la educación de nuestros hijos. Este programa garantizará que estemos en el camino correcto para posicionarnos como número uno en la educación”, afirmó el gobernador Abbott.
Las familias interesadas en aplicar pueden encontrar más información y realizar su solicitud en el sitio web educationfreedom.texas.gov.

