
Las Cruces, Nuevo México — Se cumplen 36 años de la masacre ocurrida en Las Cruces Bowl, uno de los crímenes más atroces en la historia del estado y que permanece sin resolverse.
El 10 de febrero de 1990, dos hombres armados irrumpieron en la bolera ubicada en el 1201 de la avenida E. Amador, obligaron a varias personas a entrar a una oficina y abrieron fuego. Tres niños y dos adultos murieron, mientras que otros sobrevivientes resultaron gravemente heridos.
Entre las víctimas se encontraban Steven Teran (26), su hija Paula Holguin (6), Amy Hauser (13) y Valerie Teran (2), quien falleció posteriormente en el hospital. Stephanie Senac, una de las sobrevivientes, murió años después por complicaciones relacionadas con sus heridas.
Antes de huir, los sospechosos presuntamente robaron dinero y cheques por menos de $5,000 e incendiaron la oficina para destruir evidencia. Las autoridades creen que los responsables hablaban inglés con fluidez.
La policía de Las Cruces continúa solicitando la ayuda del público. Crime Stoppers del Condado Doña Ana ofrece una recompensa de $25,000 por información que lleve a la identificación de los responsables.
Las pistas pueden proporcionarse de forma anónima al 1-800-222-8477 o mediante la aplicación P3 Tips.

